14 de agosto de 2026
Cuándo cambiar el termo eléctrico

El termo eléctrico es un depósito con resistencia. No es eterno. En muchas viviendas de Murcia trabaja casi todo el año. Saber cuándo reparar y cuándo sustituir evita duchas frías y un charco en el tendedero. Si ya no calienta o gotea, mira el servicio de instalación y reparación de termos.

Señales que no son “cosas de la cal”
Agua tibia con el termostato al máximo: la resistencia está cubierta de cal o ha abierto. Goteo por el grupo de seguridad: a veces es la válvula, a veces el vaso del depósito ya tiene poro. Ruido de cafetera: la cal hierve en placas dentro del tanque. Olor a quemado: para el automático y no insistas.
Un termo que pierde por la soldadura inferior no se “resuelda” con cinta. El depósito a presión no se parchea en casa. Se cambia.
Reparar resistencia o grupo
Si el aparato es relativamente reciente, el ánodo no está consumido del todo y el depósito no gotea, cambiar resistencia, termostato o grupo de seguridad tiene sentido. El presupuesto de Fontanero Bernal es gratuito y cerrado: ves la cifra antes de autorizar la pieza.
Si hay que vaciar, desmontar y el precio se acerca al de un termo nuevo de capacidad equivalente, se dice. No tiene sentido invertir en un depósito que volverá a picar en un año.
Capacidad y ubicación
Un estudio no necesita el mismo litro que un piso de cuatro. Un termo pequeño al máximo consume y no llega a la segunda ducha. Uno enorme en un aseo de servicio tarda y gasta. En la visita se miden anclajes, distancia a desagüe y la toma eléctrica existente. No se cuelga un aparato más pesado en tacos de obra dudosa.
El IDAE publica fichas de ahorro de agua caliente sanitaria. Un termo bien dimensionado y con aislamiento en regla gasta menos que uno viejo a 70 grados todo el día. Bajar un poco la temperatura también reduce la cal incrustada, sin ser un milagro.
Seguridad
El grupo de seguridad debe desaguar a un desagüe visible, no a un cubo olvidado. Si gotea a menudo, hay sobrepresión o la válvula está sucia. Un termo mal sujeto en un tabique de ladrillo hueco es un riesgo. La instalación incluye anclaje, llenado, purga y prueba. La garantía del trabajo va por escrito.
¿Puedo comprar yo el aparato?
Sí. Trae medidas y mira que las tomas coincidan. Si el nuevo es más alto o más hondo, puede no caber en el hueco del tendedero. Fontanero Bernal instala el que aportes o se presupuesta el conjunto. Nada de dejar la vivienda sin agua caliente “hasta que llegue el pedido” sin habértelo dicho.
En urgencias, si el termo ha reventado y hay agua en el suelo, primero se corta y se protege. Luego se decide el aparato. El servicio urgente 24 horas cubre Murcia y provincia.
Cuando quieras cambiarlo con calma, pide fecha en contacto. Un termo no se improvisa el domingo si puedes planificarlo el jueves.
Cal del agua y vida útil
En Murcia la cal se deposita en la resistencia y en el fondo del depósito. Un ánodo de magnesio retrasa la corrosión; cuando se consume, el tanque empieza a picar. No hay un número de años universal que podamos afirmar como dato de esta empresa. Sí hay síntomas: agua cada vez menos caliente, tiempo de recuperación largo, goteo por el grupo y manchas de óxido en la bandeja.
Vaciar y decapar un termo antiguo en casa, sin recambio de ánodo y sin revisar el termostato, suele ser un bricolaje que acaba en fuga. Si quieres alargar la vida del aparato, pide una revisión: se valora si merece la pena o si el depósito ya no es fiable. Fontanero Bernal no inventa horas de vida restante; te dice si repara o sustituye, con presupuesto cerrado.
Eléctrico, de gas o aerotermia
Este artículo habla del termo eléctrico porque es el que más se cambia en pisos. Un calentador de gas o un sistema de aerotermia es otro proyecto, con normas y ventilaciones distintas. No sustituyas un gas por un eléctrico en el mismo hueco sin mirar la potencia disponible y el anclaje. Tampoco cuelgues un termo de 100 litros en un tabique que sostenía uno de 50.
El IDAE publica criterios de eficiencia. Un aparato con mejor aislamiento pierde menos por la noche. Eso no sustituye un buen grupo de seguridad ni un desagüe visible. La eficiencia no perdona un montaje flojo.
Qué ocurre el día del cambio
Se corta el agua y la electricidad del aparato. Se vacía. Se desmonta. Se revisan tacos y escuadras. Se coloca el nuevo, se conectan fría, caliente y desagüe del grupo, se llena, se purga y se prueba. Si falta material —flexible, llave, soporte— se dice antes, no en la escalera con el termo viejo ya en el suelo.
El aparato viejo se retira. No se deja “para que lo baje el portero”. Si el cuarto es estrecho, se protegen puertas y suelo. En un ático sin ascensor se avisa del extra de tiempo, no de un recargo opaco: va en el presupuesto.
Averías que parecen del termo y no lo son
Poco caudal de agua caliente puede ser un aireador sucio o una tubería incrustada, no el termostato. Agua que tarda puede ser un tramo largo sin aislar. Un olor a huevos en el agua caliente a veces es la reacción de la resistencia con el agua, a veces un sifón. Por eso la visita importa. Si el problema es una fuga en la tubería de ida, cambiar el termo no la tapa.
Para citar el cambio o una revisión, usa contacto. Si el termo ha reventado y hay agua en el suelo, llama al urgente 24 horas y corta la entrada.